Sal a vivir con ganas

Sonia Aparicio @soniaparicio

Viajé hasta el centro de la Tierra, recorrí las profundidades de los océanos, llegué hasta la Luna y crucé las estepas rusas cuando aún era una niña, gracias a las maravillosas historias de Julio Verne. Yo, que soy trotamundos incansable a través de las páginas de los libros, reconozco que en lo que a viajes se refiere, la realidad casi siempre supera a la ficción. Porque la realidad huele, suena, se ve y se toca; es tangible y sensorial. Por muy ricas y gratificantes que sean nuestras lecturas y nuestra imaginación, nada se parece a la aventura real de viajar. El clímax ya es total cuando realidad y ficción coinciden en tiempo y espacio, y en los aeropuertos o en las estaciones pienso en las vidas y los secretos ajenos, como si mis compañeros de pasaje fuesen personajes de mi propia aventura viajera y literaria.

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